martes, 21 de septiembre de 2010

Arquitectura Griega: civilizaciones pre-helénicas


Desde el Paleolítico se atestigua la presencia del hombre en Grecia (3200 a 2000 a.C.), y en Asia Menor. La civilización helénica de la Grecia antigua se extendió por la Península Balcánica, las islas del mar Egeo y las costas de la península de Anatolia, en la actual Turquía, constituyendo la llamada Hélade.
La civilización helénica o griega tiene su origen en las culturas cretense y micénica, conocidas como las culturas prehelénicas.

Arquitectura Minoica:

Hacia el 2700 a.C. se desarrolló en la isla de Creta una rica y floreciente cultura comercial perteneciente a la Edad del Bronce. Esta cultura recibe el nombre de minoica o cretense. Durante su época de mayor esplendor (minoico medio, hacia 1950 a 1550 a.C.), se construyeron los palacios de Cnosos, Festos y Hagia Triada.
Contaban con abundantes riquezas, acumuladas gracias al comercio con otras ciudades y a la fertilidad de su suelo, que producía aceitunas, cereales y vino en abundancia. Todo el sistema económico se centralizaba en torno a sus ricos palacios, caracterizados por su decoración a base de escenas pintadas en los muros o “frescos” (técnica de pintura mural, donde la pintura se aplica sobre el mortero fresco). La arquitectura minoica se caracteriza por los palacios con salas conectadas por pasajes laberínticos que se situaban alrededor de un patio central. También llamada arquitectura cretense. Se trataba de construcciones edificadas cerca del mar, y son una muestra del desarrollo artístico y arquitectónico de esta cultura.
El conocimiento de las culturas que habitaron esta zona arranca en el año 1900 cuando el arqueólogo inglés Arthur Evans inicia las excavaciones en el palacio de Cnosos. Evans identificó el palacio con las leyendas griegas de Teseo, Ariadna y el Minotauro, por lo que la cultura recibió, en honor al rey Minos, el nombre de civilización Minoica.
La característica esencial de todos ellos es su carencia de murallas o fortificaciones, por lo que su finalidad no debía ser defensiva. Los grupos de la isla vivieron un período de gran expansión marítima, gracias a los fines de los grandes reinos e imperios orientales, cuyo propósito era extenderse en torno a las cuencas del Tigris y el Eúfrates. Alrededor del 1650 a.C. se producen diversos terremotos que destruyen todos los palacios, siendo reconstruidos poco tiempo después según el modelo anterior, es decir, sin murallas o fortificaciones, pero ahora Cnosos se convierte en el centro administrativo y político de toda la isla.
Hacia el 1500 a.C. grandes seísmos castigaron la isla. Un gran terremoto que devasta la isla de Thera produce un impresionante maremoto que llega a Creta y arrasa toda la flota marítima anulando su poderío naval.
En estos momentos Creta mantiene relaciones con la Argólide, pueblo que habita en la Grecia continental, creador de la cultura Micénica, sus pobladores son también conocidos como Aqueos. Aprovechando esta situación, invaden la isla e incendian todos los palacios, ocupando únicamente el de Cnosos, que pasa a ser el centro de la cultura Micénica en la isla.

El centro principal de la cultura Minoica fue, como se ha mencionado, el “Palacio de Cnosos” (ver imágenes). Construido alrededor de un gran patio central en forma casi laberíntica entre 1700 y 1400 a.C. Era un complejo de 1300 habitaciones con usos políticos, residenciales o como almacenes. Formado con piedra escuadrada y conteniendo grandes patios y diferentes salas con pinturas alrededor de éstos, salas-almacenes con enormes tinajas, escaleras monumentales y soberbias plataformas. Había en cada palacio un vestíbulo y una gran sala para recepciones o asambleas que los griegos llamaban megaron.
El edificio de Cnosos, llamado antes el Laberinto (como si allí hubiese estado el fabuloso laberinto de Creta) y luego conocido como el Palacio del Hacha porque se observa por todas sus partes en relieve o en bulto, esculpida una doble hacha a la cual muy probablemente se le daba culto. En cuanto a la disposición de espacios, es fluida y contiene espacios asimétricos, llenos de intersecciones y circulación espiral.
Se conservan los restos de su monumental entrada, del salón del trono o del rey, de las habitaciones de la reina, de su patio central y de los almacenes. Su arquitectura es adintelada o arquitrabada (construida con dinteles), concepto que seguirán utilizando los griegos mas adelante. Característica de esta cultura es la columna cretense, de fuste liso más ancho por la base y capitel muy simple, que es el origen de la columna dórica griega. Las columnas eran de madera e iban decoradas de pintura en rojo y negro. Las columnas figuraban en el vestíbulo y sala principal como soportes secundarios, siendo los primarios gruesos muros y en todo caso consistieron en soportes cuadrados o en columnas de madera las cuales disminuían de diámetro en la parte inferior y se coronaban con un capitel anular sencillo. La decoración del palacio estaba relacionada con el culto al toro, a la diosa de las serpientes y al mar. Esto se puede observar en sus frescos.

Arquitectura Micénica:

En torno al año 1600 a.C., los aqueos, un pueblo de habla griega y de origen indoeuropeo, irrumpieron en el territorio de la Grecia continental, estableciéndose en el extremo noreste de la península del Peloponeso conocido como la Argólide. Allí construyeron las fortalezas de Tirinto y Micenas, de la que derivó el nombre micénica que se da a su elevada civilización, asimiladora de la cultura minoica. Este pueblo llegó a dominar a los cretenses.
El rey o "señor" vivía en estos grandes palacios que desempeñaban el papel de cuartel general del ejército y centro administrativo. El pueblo micénico se caracterizó por su activo comercio marítimo y sus numerosas exportaciones de productos manufacturados.
Quizá su rey mas conocido fue Agamenón caudillo de los aqueos en su guerra contra Troya. Micenas (ver imagen), definida por Homero como "la rica en oro", es la última de las grandes ciudades de la Argólida que fue fundada, en sus mitos se mezclan una serie de leyendas que entroncan con el mundo mítico esencial de la Grecia Clásica, Heracles, Aquiles, Perseo, Agamenón... los grandes protagonistas del ciclo de Troya están íntimamente relacionados con Micenas. Heinrich Schliemann fue uno de los precursores de las excavaciones arqueológicas en Micenas, cuando solo se conocía su entrada, su muro y muy pocos edificios.
Los centros de poder micénicos son opuestos a los minoicos. Los micénicos tomaron en cuenta la topografía y el entorno. Mientras que las ciudades minocas eran abiertas y sus constructores apostaron por los valores ornamentales y decorativos, los aqueos –pueblo guerrero- se identificaron con los núcleos cerrados por impresionantes murallas de tipo Ciclópeo (nombre que le dieron los griegos más tarde por pensar que era el tipo de muro realizado por los cíclopes mitológicos), realizada con enormes piedras y con gran grosor. Mientras los minoicos estructuran su arquitectura con el centro en el patio y de forma laberíntica, los micénicos prefieren una distribución perimetral, donde los grandes muros de paramento ciclópeo rodean la ciudad. Los micénicos optaron por cerros de fácil defensa para localizar sus emplazamientos, rodeados de valles fértiles. Los muros estaban rodeados por casas particulares y otra serie de edificios situados en las laderas de las colinas. Estas acrópolis fortificadas dan un aspecto de castillo a las ciudades micénicas. La parte alta de sus ciudades estaba dominada por el palacio del rey. Este es el caso de Micenas, su capital, fundada alrededor de 1600 a 1100 a.C.

A la ciudadela de Micenas se entraba por la "Puerta de los Leones" (ver imagen), del siglo XIV a.C. Los bloques poligonales que caracterizan la muralla han sido sustituidos por un aparejo regular y colosal. El vano de la puerta es trapezoidal, compuesto por un trilito enorme y un dintel que al menos pesa unas veinte toneladas suspendido encima de los marcos de la puerta. Sobre el dintel se colocó un arco de descarga formado por cuatro grandes bloques en forma de hilada horizontal a cada lado. Estos bloques son forman un voladizo. Sobresalen de los demás formando una vano triangular. Es una de las primeras representaciones escultóricas monumentales del arte europeo. Además, su estructura de arco triangular sentará la base para el diseño de arcos y bóvedas. Este arco de descarga desvía parte de los esfuerzos o tensiones del muro bajo el mismo y evita la ruptura del dintel.
A este recinto se accedía por una serie de escaleras y un sofisticado sistema de rampas que conducían a las entradas principales y secundarias que ponían en contacto almacenes, talleres, archivos y otra serie de edificios.
Muchos de sus elementos arquitectónicos tuvieron ascendiente minoico como la columna, el revestimiento de los muros de mampostería, con paramentos estucados y pintados al fresco, cuya técnica era minoica pero los temas fueron de gusto micénicos. Los suelos de sus edificios eran de grandes losas de piedra o de tierra batida, y junto a las habitaciones privadas se anexaron estancias con baños y servicios.
La arquitectura palacial micénica potencia su diferencia y se pone en comparación con la minoica, cuyos palacios son abiertos, multidireccionales con un patio que amalgama los sectores independientes. En cambio, el palacio micénico es unidireccional, cerrado, expresión arquitectónica de la poderosa autoridad que encerraba su módulo interno, centro del poder político, militar y religioso.
Una visión rápida de las planimetrías de las ciudades micénicas, habla claramente, de una distribución urbanística jerarquizada, con una ordenación perimetral en la cual todos los edificios se subordinan a un edificio central: el megaron.
El megaron es el “Gran Salón” que se encontraba en los palacios de la civilización micénica. Solía estar a un lado del patio central y frente al altar. Constaba de tres partes: el pórtico abierto con dos columnas in antis, el vestíbulo también llamado pronaos y la sala principal también llamada cella o naos. Es una estancia cerrada, de planta rectangular, precedida de un doble pórtico, en el exterior abierto a un patrio que subraya su monumentalidad y enfatiza la fachada. La estancia principal del megaron, que suele disponer de dos plantas, suele ser una gran habitación, que presenta un hogar, generalmente circular, en le centro, rodeado por cuatro columnas que soportan el techo, en el que se abría un lucernario para permitir la entrada de luz y la salida de humos del hogar. En la pared derecha de esta gran sala se situaba el trono, adosado al muro y frente al hogar. Es el ancestro del templo griego y era utilizado para diversos fines, desde el culto hasta banquetes.
Dentro de la ciudad también se encuentran los tipos de enterramiento micénicos por excelencia son las tholos, excavados en las laderas de las colinas y tienen tres elementos:
o un corredor de acceso mas o menos horizontal: dromos.
o una entrada: stominion.
o una cámara funeraria.

Las tumbas en tholos de Micenas se denominan “tesoros” siguiendo la descripción del libro épico Pausanias que los definió como los lugares donde guardaban sus tesoros los reyes micénicos. El denominado Tesoro de Atreo (ver imagen), llamado por los griegos tumba de Agamenon. Esta tumba es uno de los monumentos más llamativos e impactantes con su fachada y un muro de piedra trabajado que cerraba el pasillo. Esta tumba es la mas amplia de las tumbas de bóveda micénicas. Su pasillo mide 36 metros de largo por 6 de ancho y sus paredes laterales alcanzan una altura de 14 metros.
La entrada a la cámara se realiza por una gran puerta monumental, de mas de 5 metros de altura que está rematada por un dintel monolítico, que mide unos 7 por 6 metros con un espesor de 1.5 metros, es decir, unas ciento veinte toneladas. El dintel está coronado por un arco de descarga triangular, de aparejo ciclópeo, con bloque dispuestos en aproximación de hiladas, al igual que la Puerta de los Leones. Se aplico el mismo sistema de aproximación de hiladas para la realización de la cúpula de la cámara, que mide unos 14.5 metros de diámetro, mediante una serie de 33 hiladas que la elevan a una altura de trece metros. La altura de las hiladas disminuye en cada nivel, reduciendo progresivamente el diámetro de la cúpula, por lo tanto el perfil de esta estructura es semejante a un arco ojival. Las tholoi de los micénicos constituyen los espacios interiores, sin soporte intermedio mas amplios que se construyeron en la antigüedad, hasta la llegada de las grandes cúpulas romanas a base de ladrillo, toba o opus caementicium.
Otros ejemplos de arquitectura micénica se encuentran en la ciudadela de Troya (actual Turquía) y en el palacio de Pylos, donde se encuentran los restos de un megaron.

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